Reforma de los créditos hipotecarios: es hora de servir a la economía real

publicado a la‎(s)‎ 16 nov. 2015 7:33 por Joao Paulo Borges   [ actualizado el 5 ene. 2016 3:05 ]
La mala praxis en el mercado del crédito hipotecario es una de las causas que explican la crisis financiera. Un informe del socialista español Antolín Sánchez Presedo estudia la manera de proteger mejor a los prestatarios y de reconstruir la industria financiera europea sobre unas bases más sólidas.

Señor Sánchez Presedo, la atribución de préstamos hipotecarios en condiciones demasiado laxas fue uno de los factores que llevaron, en 2008, a esta crisis financiera. ¿Sigue habiendo riesgo?

El sobreendeudamiento está todavía en el corazón de la crisis, y fijar las reglas del mercado de crédito sería un paso importante para intentar combatirlo.

La siguiente etapa es la de asegurar que las prácticas irresponsables no perjudiquen a los ahorradores ni a los contribuyentes, y que no causen una nueva situación de crisis.

Su informe se basa en una propuesta de la Comisión Europea, pero ampliando de manera notable su análisis. ¿Qué faltaba?

Hemos añadido tres capítulos. Uno trata de la "educación financiera", es decir, de lo que la gente tiene que saber antes de contratar una hipoteca. También hemos dedicado una parte a lo que pasa cuando ya se ha contratado un préstamo. Lo hemos denominado la "ejecución correcta de los contratos de crédito".

El último capítulo añadido se centra en la transparencia de los mercados. La idea es facilitar la trazabilidad de cada crédito creando, por ejemplo, un registro de los préstamos. Así, cuando estos son reagrupados para crear nuevos instrumentos financieros, se puede saber en todo momento qué tipo de créditos están en la balanza. De esta forma, los mercados serían mucho más estables.

¿Cree que algunos tipos de préstamos deberían estar prohibidos?

Se necesitan mercados más transparentes y más estables. Hay que establecer normas para evitar malas prácticas. Me gustaría identificar los productos que suponen un riesgo y dar a las autoridades de supervisión la potestad de imponer medidas adicionales, como advertir a los consumidores o establecer requisitos de prudencia más estrictos. De esta forma, los que quieran correr riesgos deberán medir las consecuencias.

¿Cómo afronta que la futura directiva de la UE pueda ser una amenaza para los prestatarios en algunos Estados miembros, debido a la diferencia entre los mercados hipotecarios en Europa?

Considero que la diversidad es buena para la Unión. La situación ideal es cuando los productos se adaptan a las necesidades de los consumidores. Pero lo más importante es asegurar un mercado consistente, en el que confiar, y evitar un mercado hipotecario desequilibrado que pueda afectar a las instituciones financieras, y de ese modo también a quienes pagan impuestos y a los ciudadanos.

Hay que analizar la diversidad como un aspecto positivo y preservar la subsidiariedad y la proporcionalidad, pero también hay que eliminar las barreras entre los mercados nacionales. Los sistemas que funcionan y que vienen de tradiciones legales y culturales, se tienen que conservar. La diversidad juega un papel importante en la innovación y en la inclusión financiera porque permite realizar productos a medida.

Sin embargo proponemos un Identificador Europeo Clave Hipotecario para promover las mismas condiciones para todos los beneficiarios. También queremos promover cierto nivel en las reglas del juego de las entidades de crédito europeas, para incrementar la capacidad de elección de los consumidores. Aumentar la competitividad proporcionará valor añadido a los consumidores y les ayudará a que aprovechen las ventajas del mercado.

Regular a las entidades de crédito es uno de los aspectos del debate; pero, ¿cómo ayudar también a los prestatarios?

La educación financiera, la información y los consejos de los profesionales juegan un papel importante. Necesitamos que se cumplan una serie de prácticas sanas cuando se otorgan préstamos para que se den relaciones más justas y equilibradas entre las partes.

Por ejemplo, estudiamos la posibilidad de que existan contratos más flexibles que permitan adaptarse a la situación del prestatario, autorizando el reembolso del préstamo antes del plazo. También hablamos de la posibilidad de cambiar de prestador y de convertir un préstamo en moneda extranjera a uno en moneda propia.

Su informe defiende el acceso a los préstamos para aquellos que están excluidos de manera arbitraria. ¿Cómo podría funcionar?  

Creo que los productos financieros deben poder personalizarse para tener en cuenta la diversidad de las situaciones de los consumidores. Por ejemplo, consideramos que las ayudas sociales deben tenerse en cuenta cuando se evalúa la solvencia de un cliente. También debemos evitar la exclusión causada por informaciones erróneas y decisiones basadas en evaluaciones automáticas.

Como menciona el compromiso adoptado por el G20, el sistema financiero debe servir a las necesidades de las familias y de las empresas, las necesidades de la economía real. Para ello, necesitamos más flexibilidad, más inclusión, más estabilidad y más competencia.

Se han presentado cerca de 1.000 enmiendas en comisión parlamentaria. ¿Espera dificultades políticas para este informe?

En mi opinión es un buen propósito alcanzar un compromiso. Espero que podamos finalmente dar una ambiciosa respuesta a nuestros ciudadanos, porque el Parlamento debe asegurar que el mercado hipotecario a nivel europeo es más eficiente, más dinámico, más consistente y más fiable. Probablemente finalicemos nuestro trabajo el mes que viene. Una vez que la comisión parlamentaria decida su postura podremos iniciar las negociaciones (con el Consejo).

Origen: Parlamento Europeo
http://ow.ly/9sJH4 
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